Reloj

martes, 18 de diciembre de 2012

La política en esencia


La política, creada para gobernar civilizaciones complejas, es una idea brillante que sin duda no esta a la altura de la humanidad.
En numerables ocasiones la política solo ha servido  para que algunos se llenen los bolsillos a costa de los demás, o simplemente para hacer un poco lo que quería el gobernante.
El humano no es perfecto, pero sin embargo la buena política si lo es, por lo tanto un buen político solo puede hacer una política débil, que ni siquiera perdurara en la sociedad, ya que, seguramente, el próximo político que suba al poder, cambiara las medidas tomadas por su antecesor ya sean buenas o no, simplemente porque van en contra de su ideología política.
La idea de política hoy en día esta muy mancillada y la gente entiende a esta como: insultos, desacreditacion por parte de los distintos partidos entre si, sin contar con los eslogan de campaña que parece interesar mas a nuestros gobernantes o futuros gobernantes de hoy en día, que compremos sus propuestas e ideas en vez de exponerlas y respetarlas.
Evidentemente hay buenos políticos y no políticos que sin duda podrían hacer algunas buenas cosas por este país, y por el mundo en general. Sin duda un ejemplo de esas personas a nivel nacional son los que lucharon contra un régimen llevando traje y maletín o simplemente llevando un cartel entre sus manos pidiendo libertad.
Pero para que la buena política perdure los distintos gobernantes deben de ser constantes en sus acciones y saber que decisión tomar en el momento adecuado para que la gente crea de nuevo en ellos y no se acostumbren a la política basura que se ve en estos tiempos.
Algunos tachan de fascistas o de anarquistas a los que votan en blanco o a los que ni siquiera votan, pero esto se responde fácilmente: si yo entro en una tienda y no me gusta lo que se vende o lo que se me expone, yo no estoy obligado a comprar nada de esa tienda, y por lo tanto me iré. Sin duda, la democracia es la mejor de las peores políticas actuales, pero hasta que no cambie un poco el producto de la tienda se hace extraño y muchas veces aburrido comprar, es decir, si no cambia la política basura actual a una que respete tanto a la oposición como a la ciudadanía, votar se convierte en un cinismo.
Yo no estoy en contra ni de la democracia ni de la política, pero si estoy en contra del mancilla miento de esta misma por parte de algunos y de que la ciudadanía se conforme, inmóvil, con lo que esta viendo sin pedir mas nivel, mas entrega, y mas compromiso por parte de aquellas personas que supuesta mente nos deben entre comillas proteger.

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